LAS PERSONAS CON DIVERSIDAD FUNCIONAL TIENEN DERECHO A UNA SEXUALIDAD PLENA
lunes, 2 de diciembre de 2013
CUERPO
No hay vida humana sin cuerpo y sin historia.
El elemento principal para desarrollarnos afectiva y sexualmente, parece ser nuestro propio cuerpo. El cuerpo juega un papel esencial en la adquisición de la conciencia de sí mismo y desde ésta identificación, se inician los procesos de autonomía y relación.
La falta de “corporeidad” implica la ausencia o no permiso de fantasear acerca de nuestro cuerpo y de lo que con él podemos hacer, sentir y expresar, ya no sólo en el terreno sexual.
¿Cuántas veces en el día pensamos en nuestro cuerpo?. Muchas en un sentido, y ninguna en otro. Muchas para controlar si hemos engordado o adelgazado, si la ropa nueva nos queda bien, si tenemos nuevas arrugas o si nos duele algo. Pero pocas o ninguna, pensamos cómo nos sentimos con él.
Sin embargo, el cuerpo habla, vive, vibra. Envía constantemente señales, avisos, mensajes. Casi siempre somos nosotros quienes no sabemos responderle porque no nos hemos tomado el trabajo de aprender su lenguaje.
Las diversidades físicas, mentales o sensoriales pueden dificultar determinadas prácticas sexuales, pero ni más ni menos que los prejuicios y las limitaciones sociales.
El REINVENTAR la actividad sexual existe, y es no sólo posible, sino necesario!. Las vidas sexuales de las
personas con diversidad funcional pueden ser tan felices o tan tristes como las de cualquier otra, pero se debe contar con la posibilidad de explorar la sexualidad experimentándola, protagonizándola y dándole palabras que el cuerpo entienda y SIENTA!.
El REINVENTAR la actividad sexual existe, y es no sólo posible, sino necesario!. Las vidas sexuales de las
personas con diversidad funcional pueden ser tan felices o tan tristes como las de cualquier otra, pero se debe contar con la posibilidad de explorar la sexualidad experimentándola, protagonizándola y dándole palabras que el cuerpo entienda y SIENTA!.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Sexualidad Placentera y Diversa
"Sex Asistent" tiene como objetivo apoyar
la salud sexual y emocional de las personas
con diversidad funcional o discapacidad,
desafiando los estereotipos negativos
que no permiten integrar la sexualidad placentera,
con las diversidades físicas, intelectuales, psíquicas o sensoriales.
Propuesta
"Sex Asistent" propicia una sociedad inclusiva, donde se reconozca la identidad sexual de cada persona (con o sin diversidad funcional o discapacidad) desde el respeto y la libertad individual; sin prejuicios, desde la aceptación de la libre expresión diversa.
Mirada
La mirada ideológica en materia sexual de "Sex asistent" apoya, acompaña y facilita
los intereses y necesidades sexuales
y afectivas de varones y mujeres
con diversidad funcional o discapacidad,
como forma de superar el estigma sexual
asociado a la "condición de discapacidad".
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"No hay lugar mejor que estar con vos"
"...sabido es que todo atropello moral contra el prójimo parte de no tratarle con realismo, es decir de considerar que sus afectos e intereses no son tan dignamente reales como los propios..."
Fernando Savater
La visión general que la sociedad occidental tiene respecto de las personas con diversidad funcional (1) , especialmente de las severas, puede resumirse en que éstas son objeto de estigmatización. Los griegos utilizaban el término estigma para referirse a signos corporales (2) que exhibían algo malo y profundamente desacreditador del estatus moral de la persona que lo portaba. Esta estigmatización, que no deja de ser una construcción social, contrasta con la propia visión que muchos diversos funcionales tienen de sí mismos. Los anhelos, deseos y valores que expresan ellos mismos o a través de sus familiares así lo muestran. ¿Dónde está la objetividad? ¿Es una cuestión de mayorías?
Fernando Savater
La visión general que la sociedad occidental tiene respecto de las personas con diversidad funcional (1) , especialmente de las severas, puede resumirse en que éstas son objeto de estigmatización. Los griegos utilizaban el término estigma para referirse a signos corporales (2) que exhibían algo malo y profundamente desacreditador del estatus moral de la persona que lo portaba. Esta estigmatización, que no deja de ser una construcción social, contrasta con la propia visión que muchos diversos funcionales tienen de sí mismos. Los anhelos, deseos y valores que expresan ellos mismos o a través de sus familiares así lo muestran. ¿Dónde está la objetividad? ¿Es una cuestión de mayorías?
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